Los meses de febrero y marzo significan para la Fundación Caja Rural de Jaén “Voluntariado”, nos centramos en impulsar los proyectos que desde las diferentes entidades nos proponen para ser subvencionados.
Me gustaría como preámbulo a la próxima convocatoria detenerme en un aspecto de la labor voluntaria: El Voluntariado Corporativo.

El Voluntariado nace como una respuesta organizada a necesidades que están latentes o manifiestas en nuestra sociedad y que afectan a los más desfavorecidos. Se trata de un trabajo desinteresado, sin ánimo de recibir por su realización ningún lucro (monetario o de otro tipo) en favor de una persona o colectivo que será beneficiario.
Los destinatarios de la acción voluntaria no solamente son las comunidades afectadas, sino por extensión la sociedad en general por tanto es desde ella donde debe de surgir esta vía de integración y colaboración social.

Tradicionalmente han sido las ONL las que de forma más o menos organizada recogían, encauzaban y plasmaban todas las sensibilidades de los voluntarios, ya que cada uno de ellos en su particularidad elige el ámbito de actuación social que le es preferido.
En los últimos años está surgiendo un nuevo tipo de dirigir la adscripción voluntaria, se trata del Voluntariado Corporativo, entendido como “Un programa de voluntariado constituido por cualquier tipo de apoyo, formal o informal, que la empresa brinda a los empleados (incluidos aquellos que se han jubilado) que deseen ofrecer de forma voluntaria su tiempo y/o sus habilidades al servicio de la comunidad” (Informe Corporate Volunteer Programs: Benefits to Business. The Conference Board).
Los programas de voluntariado corporativo por tanto son promovidos por las empresas para motivar a sus empleados para que desarrollen de forma desinteresada voluntariado en favor de la comunidad a través de organizaciones sociales.
Estudios publicados (p.e. Delloitte Volunteer Impact Survey), hablan de la repercusión positiva que tienen este tipo de programas para las empresas y los trabajadores implicados:

  • Los trabajadores tienen más probabilidades de calificar su cultura corporativa como muy positiva.
  • Es más probable que estén muy orgullosos de trabajar para su empresa.
  • Es más probable que sean muy leales a su empresa.
  • Tendrán casi el doble de probabilidades de estar muy satisfechos con la progresión de su carrera.

Desde la Fundación animamos a empresas y organizaciones este tipo de acción social bien sea como parte de su estrategia de RSC o desde la difusión de los valores corporativos de la propia organización.

Todo un reto: La mejora de nuestro entorno a través de nuestro tiempo desinteresado.

Javier Rueda
Coordinador Área Social
Fundación Caja Rural de Jaén